ese patio, se parece a mi infancia. dónde los muros eran tan altos y cálidos que podían abrazarte. dónde las rodillas te quedaban rojas cuando jugabas en el piso. dónde esperaba que la lluvia cesara para salir a jugar y luego venía el señor de los elotes, o el que vendía camotes y plátanos (cero albur) eran sonidos comunes después de la lluvia y las alondras. ese caballito de acero inoxidable, los debe saber muy bien.
ese patio, se parece a mi infancia. dónde los muros eran tan altos y cálidos que podían abrazarte. dónde las rodillas te quedaban rojas cuando jugabas en el piso. dónde esperaba que la lluvia cesara para salir a jugar y luego venía el señor de los elotes, o el que vendía camotes y plátanos (cero albur) eran sonidos comunes después de la lluvia y las alondras. ese caballito de acero inoxidable, los debe saber muy bien.
ResponderBorrarSaludos Gala.
ResponderBorrarEs en el patio del Museo Regional de la Cerámica en Tlaquepaque, Jalisco. ese día llovió como para jugar a los barquitos.